Marcos y Jacobo, asesinos a sueldo, matan al político local. Luego viajan hacia el Sur contratados por don Pedro, poderoso hacendado, para poner fin a la rebeldía de los campesinos. El maestro y José, el herrero, son los cabezas de la rebelión. Marcos cumple la primera parte de su contrato matando a un agitador recién llegado. Los campesinos reaccionan violentamente y los hacendados no tardan en responder. Don Lucas, que está dispuesto a aceptar las condiciones de los trabajadores, discute violentamente con don Pedro. Marcos recibe la orden de matar al herrero. Jacobo, que se ha hecho pasar por campesino, provoca una discusión y mata a don Lucas.