KLUTE (KLUTE, 1971)

KLUTE (ALAN J. PAKULA, 1971)Klute BD 1971 [Blu-ray]


SINOPSIS: El detective John Klute se pone en contacto con Bree Daniels, una prostituta de lujo de Manhattan, para poder descubrir al autor de la desaparición del científico Tom Gruneman. Mientras entablan una fuerte relación, Bree y Klute, intentan descrifrar una enigmática carta remitida con la firma de Gruneman. La falsedad del documento lleva a Klute a recoger diversos testimonios del entorno del científico, aunque el responsable de su crimen se da a conocer cuando intenta acabar con la vida de Bree, a quien amenaza repetidas veces por teléfono.

COMENTARIO: Conociendo el interés de Alan J. Pakula por las conspiraciones de cariz político no resulta demasiado aventurado pensar que Klute hubiera sido una producción que admitiría muchos más puntos de contacto con algunos de sus posteriores trabajos como El último testigo (1974) y Todos los hombres del presidente (1976) de las que acabaría teniendo. Esta circunstancia se debe a queKlute se presenta a modo de ejercicio de thriller sin voluntad de pisar en el espacio de la política por cuanto los guionistas Dave y Andy Lewis —nominados a los Oscar®— asignaron a los personajes en liza oficios tales como el de prostituta —Bree Daniels (Jane Fonda)—, detective privado —John Klute (Donald Sutherland)— y el socio de una gran corporación industrial —Peter Cable (Charles Cioffi)—. De esta forma, la pareja de guionistas «enmascararía» el origen de la historia, que no era otra más que el requerimiento de los servicios de una actriz llamada Marilyn Monroe por parte de John F. Kennedy. Por motivos obvios, esta relación fue convenientemente desmentida por las esferas políticas próximas a JFK, pero la prensa parecía dar crédito a ciertas informaciones que hablaban de la relación que mantuvo el que fuera Presidente de los Estados Unidos durante un trienio con aquella belleza rubia de pasado tormentoso. Al igual que Marilyn Monroe, Bree Daniels pasó por escuelas de interpretación —la primera lo hizo en la Academia de Lee Strasberg— y acude a numerosos castings pero sin obtener recompensa alguna. Además de este dato revelador de la historia que se esconde tras este thriller rodado a principios de los setenta, en el modesto apartamento de Daniels luce en una de sus paredes el retrato de John F. Kennedy y el Sr. Goldfarb, el viejo cliente que tan sólo se complace viendo su cuerpo desnudo lo interpreta un tal Morris… Strassberg.
Claramente, el haber tramado una historia haciendo alusión a John F. Kennedy y a los posibles servicios que hubiera podido contratar en aras a combatir el tedio que dominaba tan sólo en apariencia la idílica relación con Jackie, hubiera podido ser malinterpretada en aquella época. Por tanto, el guión perpetrado por los Lewis se decanta por operar en un territorio más seguro, pero con un elemento que no había sido demasiado explotado hasta entonces en el cine estadounidense: el retrato de psicópatas ligados a un desorden o una disfunción sexual. Estrenada a pocos meses de producirse el asesinato/magnicidio de John F. Kennedy en Dallas, Chantaje contra una mujer (1962) podría considerarse un título precursor deKlute y de otra serie de producciones surgidas en la primera mitad de los setenta que mostraban sin tapujos que el acto homicida llevado a cabo por un serial killerestaba intrínsicamente ligado a un componente sexual —San Francisco, ciudad desnuda (1973), The Killing Kind (1973), etc—. Pero, a diferencia de éstas, Pakula decidió dar carta de naturaleza a una relación de perfil romántico —excelente la escena que visualiza a la perfección el nacimiento del amor entre Bree y John cuando ella examina cada acto que realiza por nimio que sea, como el de comprar fruta en una tienda situada al aire libre— que, a veces, «contamina» la base de thriller que posee Klute.  En su desarrollo inicial, el film hubiera podido pivotar sobre el personaje de John Klute por un doble motivo: su condición de private eye encargado de la investigación de la desaparición de Tom Gruneman y, en paralelo, el proceso de enamoramiento que experimenta desde la primera vez que entra en contacto con Bree. En esta tesitura, el escueto título deKlute hubiera estado legitimado. Pero, una vez filmada la historia con los consiguientes cambios que se consignaron en el set, ya sea a sugerencia de los intérpretes o de su operador Gordon Willis —en disposición de trabajar paraFrancis Coppola y Woody Allen en aquella misma década— o por imperativo del propio Pakula, la producción hubiera podido denominarse «Bree Daniels». Bien es cierto que la palabra «Klute» encierra un componente enigmático —su fonética es similar a Clue, «pista» en inglés— que reforzaría el sentido de combinación dethriller y de misterio que deseaban explotar los directivos de la Warner. Pero, a todas luces, el personaje encarnado por una soberbia Jane Fonda es quien domina la escena hasta el extremo que muchos de los espectadores que se van a enfrentar por primera vez al visionado de esta producción tienen el convencimiento que Klute se refiere al nombre de la prostituta con veleidades de actriz. Así lo entendió la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas que retribuyó con un Oscar® a la hija de Henry Fonda, y dejó al margen la interpretación de Sutherland. Una decisión que no le hizo desistir a éste para seguir aceptando roles referidos a agentes de investigación mientras Jane Fonda daba por inaugurada una década marcada por un fuerte compromiso social.•
Christian Aguilera    

 

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