LA BRIGADA SUICIDA (1947, THE T-MEN)

LA BRIGADA SUICIDA (T-MEN, 1947). DTOR.: ANTHONY MANN.

SINOPSIS: Dos agentes del departamento del Tesoro de los Estados Unidos, se infiltran en una red de falsificadores que han conseguido un papel excelente proveniente de China para sus actos delictivos referidos a la ‘colocación’ de billetes. En una situación incómoda y de peligro constante, los dos detectives consiguen descubrir los verdaderos capos mafiosos de esta red de distribución fraudulenta en el denominado ‘caso del papel de Shangai’. El principal obstáculo será la manera de poder sacar a la luz a los instigadores del delito.

COMENTARIO: Si por algún motivo menos banal del que pudiera desprenderse de una simple asociación de nombres, el de Sara Montiel y el de Anthony Mann, se hubiese de hacer justicia a este último, no sería por su condición marital, si no por una hegemónica y ejemplar carrera en el cine de bajo presupuesto, tanto en el género del oeste (con su complicidad con James Stewart y sus emblemáticos trabajos) como su adscripción mucho menos conocida al Cine Negro con letras doradas.  Suyos fueron Dr. Broadway (1942), Strangers in the Night (1944), El gran Flamarión (1945), Two O’Clock Courage (1945), Strange Impersonation (1946), Desperate (1947), Railroared (1947) y, sobremanera,  La brigada suicida (1947), acaso su título más redondo, evaluando todas las facetas positivas que en ella convergen.Resultat d'imatges de La brigada suicida (1947)

Considerada por la crítica especializada como una de las cien mejores películas del Cine Noir de siempre, T-Men evoluciona desde sus primeras imágenes meramente introductorias –por vez primera rodando en la sede real del Departamento del Tesoro de los USA- del peligro que conlleva insertar a policías en la lucha –una de las siete nombradas- contra el crimen, en esta ocasión, la falsificación activa de billetes –dólares norteamericanos- en plena decadencia de la moralidad de aquel país.Resultat d'imatges de La brigada suicida (1947)

El cometido de guion de John C. Higgins, basado en una historia de Virginia Kellogg, vendría dado por la actualidad en aquellos años de la captura de Al(fonso) Capone por temas meramente fiscales. Aquello hizo reflexionar a muchas productoras sobre la posibilidad de inspirarse en esa circunstancia nada ajena al género ‘Negro’.

Resultat d'imatges de La brigada suicida (1947)

Finalmente producida por Edward Small y distribuida por Eagle Lion, la productora de J. Arthur Rank, T-Men llegó pronto a manos de Mann quien se encargó de dar forma a tan brillante labor de búsqueda entrevistándose inclusive con miembros del Departamento del Tesoro. Sin embargo, la voz en off en tercera persona que describe y puntualiza con suma prudencia esa lucha contra el crimen organizado, pasa a un segundo plano cuando vemos lo que acontece posteriormente. Y lo que contemplamos a partir de ese prefacio, es un trepidante filme de género, con todos sus elementos. Por encima de actores y demás, sobresale la figura de John Alcott y su inconfesable fotografía basada en el estado de ánimo de los protagonistas. Y así fue, ambos –Mann y Alcott, pareja indisociable a partir de entonces- planificaron esa batida policial inicial, con la muerte de un delator de poca monta. Planos contrapuestos en un único ángulo de cámara y una tenue luz que irradiaba en parte de los sujetos pasivos del filme son un argumento suficiente como para catalogarlo a nivel óptimo. Como muestra un botón: el rostro que emerge (el del villano y malhechor Charles McGraw) de la absoluta oscuridad en un callejón cualesquiera de Los Angeles ensalza esa manera tan hábil que tenía Alcott de localizar la situación y al personaje en cuestión. Desde El Planificador (Wally Ford, inconmensurable), hasta el traficante Carlo Vanucci (Anton Kosta) pasando por Moxie (McGraw), la femme fatale Evangeline (Mary Meade) o los policías ímprobos O’Brien (Dennis O’Keefe) y Genaro (Alfred Ryder), la consistencia del filme es un hecho que pocas películas de esa década pueden contrastar, debido en parte a la gran veracidad que existe entre la historia contada y la réplica de una sociedad corrupta y viciada, escondida en sus entrañas para poder subsistir a base de infringir la temida ley (la Ley Seca, entre otras). Magnífico filme de planos –la de los espejos, principalmente- para nada gratuitos.

 

Àlex Aguilera

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